Entrevista a Gonzalo "Milhouse" Palacios, cantante de Días Felices

"Yo soy groupie de las groupies"

Por Marina Fages

La entrevista estaba programada desde hacía muchas semanas y por alguna razón nunca se podía. Finalmente arreglamos un horario y nos encontramos en las escalinatas del Malba. Cual fue mi sorpresa (luego de una hora de espera) cuando lo veo llegar agitado luego de haber cruzado la plaza corriendo: con el pelo todo revuelto y el tamaño de un hobbit modelo, tenía a mi pequeño entrevistado de la noche que no paraba de pedir disculpas por haber llegado tan tarde.

Odisea al volante

Me subí al asiento del copiloto a la derecha de Milhouse, y durante el trayecto (durante el cual el tema de conversación giró en torno a temas como el vegetarianismo, el tránsito y lugares de moda) no paré de temblar debido a las peligrosas maniobras del sujeto en cuestión al volante. Prometí no comentarlo pero... bueno me resulta gracioso! Aseguró que su accionar se debía al tránsito de la Capital, que en provincia el maneja muy bien. Y decidí creerle. Finalmente llegamos a un bar en Recoleta, pero el ambiente y los precios nos convencieron de buscar otro lugar. Terminamos en el bar de Palermo (el bar de viejos borrachos) que ya es mi confitería preferida para cualquier tipo de actividad. Pedimos una cerveza y comenzamos la entrevista.

El estigma Fun People

Días Felices es una banda que lleva la pesada carga de que mucha gente la compara continuamente con la ex banda de Nekro, y a esta altura lejos de molestarse, la banda toma la posición de admitir la influencia y decirles que la comparación les importa un carajo.

 

"acá hay mucho prejuicio, ese te bardeo porque te bardeo. Sé que acá de 50 mil personas que te desprecian hay 10 que te quieren, y yo para esos diez voy a tocar igual. Es como que sentís esa deuda.
Mirá, antes me preocupaba y trataba de ver la manera de que no tengan que hacer esas asimilaciones. Ahora directamente me chupa un huevo y es más, lo reconozco, lo asumo, me encanta y el año pasado salí a tocar con una remera de Fun People y en el último recital dije que me chupa un huevo si me parezco cantando a Nekro."


Lo más curioso, sin duda, es que he escuchado temas propios de Gonzalo, y es bien capaz de cantar de otra forma a la hora de elegir el modo de su interpretación. Pero es evidente que la desición entonces pasa por algo deliberado y no porque no sepa cantar de otra forma.

Días Felices se comienza a formar alrededor del año 2000, y luego de algunos cambios se establece la formación actual (con el reciente ingreso de otro guitarrista más, Emiliano, amigo de la infancia de Milhouse). La banda surge con otras influencias además, que son lideradas principalmente por grupos locales tales como Restos Fósiles, Flowers, Mofa y Maldito Flanders.

Infancia rockera

"Mi viejo no escucha nada, y mi vieja… no se, no son muy musicales. Yo entre a escuchar música por mi hermano más grande, que toca el piano y escuchaba música clásica. O sea. Lo primero primero que escuché era música clásica. Después empecé con el rock con el primer casette que tuve, uno de los Doors grandes éxitos, a los 7, 8 años. Me llegó por Emiliano, que es el guitarrista que entró ahora a la banda, que él por influencia de su hermano escuchaba todo eso, Hendrix, etc. En su casa escuché Doors y después me compré el casette. Y lo tengo ahí todavía.Consumí mucho de ese rock viejo, y después a los 13, 14 empecé a escuchar un poco mas de punk y ahí arranqué a ir a recitales chicos, de toda una camada de bandas que había en Don Torcuato. Después escuché Fun People y así me fui expandiendo."

Como su hermano, Milhouse eligió como instrumento el piano (si bien toca la guitarra y la batería también), estudia en una escuela de música y toma clases con su profesor desde hacer muchos años, Babi Serviño. Más de grande, Gonzalo intentó diferentes laburos independientes (desde una empresa de jardinería a una página porno) y actualmente está en una que creó con un amigo y su padre.

Del interior con amor

Milhouse parece hablar con especial cariño de las bandas que conocieron cuando salieron a tocar de gira en varios lugares del interior, nombrando entre ellas a Sherk de Mendoza o Mermelada de Pan de Chaco. Un recital perfecto de Días las inluye, así como a las desaparecidas December y Mofa.

Milhouse habla del interior del país diciendo: "Me gusta porque es como que te sentís un poco más valorado, te tratan mejor que acá por lo general. Acá es diferente, a veces tocás y tenés ganas de pegarte un tiro. Allá no, te aceptan, terminás de tocar y te vienen a saludar y te sentís bien, porque uno deja muchas cosas ahí arriba. Nos ha pasado de mandar un disco antes de ir a tocar, y que ese disco recorra toda la ciudad. Nos hemos sorprendido de cómo nos conocen en otros lados. Un ejemplo es Gualeguaychú. Fuimos a tocar y había no se, 100, 150 personas y todos conocían los temas, y fue una fiesta. Jaja yo viviría de gira."

Es claro que la banda tiene un perfil claramente sensible, partiendo de letras que en su mayoría hablan de amor y oportunidades perdidas, sin perder el mensaje de esperanza, pero de una sinceridad que también se ve reflejada en la charla que mantuvimos. Cuando lo insté a describir o simbolizar a cada uno de los integrandes de DF, Gonzalo no salió de los adjetivos comunes: compañerismo, humildad, dejando pasar la oportunidad de hacer una descripción vistosa y/o graciosa de cada uno.
Con un raro sentido del humor (o debería decir que a mi no me resultaba gracioso) contó anécdotas de la banda que sonaban mas bien a un grupo de amigos que se dedica a viajar, donde la inocencia y la amistad tienen verdadero protagonismo.

Y si tuvieras que describirte a vos?
Enano. (risas)
Lo que dice mis tatuajes: fuerza y valor. (mas risas, de la cronista)

Las grupis

"Para mí es gente que nos sigue de verdad, no que va a un recital casualmente. Hay también de las otras grupis. A mi los chicos igual me cargan porque soy grupi de las grupis. Es como que yo me quedo re boludo cuando veo eso. Hay grupis pero mas que nada en el interior, son de otros lados. Acá también, pero no tanto. Hay mucha gente que nos sigue de verdad y he escuchado cosas de gente que nos va a ver que me quedo re sorprendido. Ahí es cuando vos te das cuenta que lo que hacés vale la pena, que llega, que sirve de algo. Y es lo que te mantiene para seguir tocando. Porque si no es por la gente viste… "

Entonces, la aclaración. Grupis para Días Felices no tiene nada del prejuicio con el que se suele usar el término, se entiende no?

"Me fascina ver como la gente se fascina con lo que nosotros hacemos. Yo toco en otro lado y me cuesta irme sin saludar a todos, sin saludar a todos los que pueda. Es como que yo los termino admirando porque ellos me admiran a mí. A los otros les importa un carajo, pero a mi no, es como que siempre me agarra una depresión después de tocar. A mi me pasa de tocar cuando hay mucha gente así y me voy triste, en el momento lo paso re bien y me voy mal porque es como que te llueve todo así de una y después no tenés más nada. Y por ahí esos grupis te re conocen a vos y te quieren y capaz vos no los volvés a ver nunca más. Es difícil recibir cariño sin poder devolverlo directamente, porque vos recibís lo que dás tocando."

Mirate en 20 años y flashala

"Me veo tocando en un galpón de Mendoza para un puñadito más de personas, igual que ahora, sintiendo la misma entrega hacia la música y la gente, y ese sentimiento de un recital como te decía, chiquito pero grande. Ya no hago idealizaciones si no que espero seguir teniendo las satisfacciones que tengo hoy con la banda. La proporción no importa, no importa el número ni el tamaño, si no la calidad. Eso es lo que espero y espero que, o sea la banda también me dio muchas cosas externas a lo que es la banda, el compañerismo, la amistad que tenemos con los chicos de la banda, amigos que gané con la banda, gente que conocí con la banda, una entrevista acá hoy, esas son las cosas que quiero seguir teniendo de Días Felices."

Luego los temas fueron desvariando a otras áreas, asi que apague el grabador porque no tenía sentido. Al término de la noche Milhouse intentó pagar las cervezas (cosa que no lo deje hacer completamente) y se fue en su peligroso móvil.
Yo me quedé con la impresión de haber conocido un metro cincuenta de humildad y para ser mas cursi aún, un hobbit de lo más bondadoso.