2009-06-24

Rock, crisis y política
Por Noelia Navaro

El pasado miércoles 10 de junio a las 19, bajo el lema Rock, Crisis y Política, el MUR y otras entidades partidarias llevaron a cabo una charla debate en el Centro Cultural San Martín, con la participación de Germán “Pecho” Anzoátegui como moderador y otros músicos como panelistas.

Interesante propuesta, músicos/políticos hablando de crisis. Me encantan las películas de acción, sobre todo las de Jackie Chan. Arrancó la charla el autor de “Sr. Cobranza” y cantante de Las Manos de Filippi, Hernán “Cabra” De Vega, refiriéndose a las productoras, tema controversial. Criticó la postura del productor como empleado de las compañías y de cómo se logró la “privatización de la protesta”.

Y acá Jackie tiró la primera piña, cuando nombró a Santaolalla y sus apadrinados Bersuit Vergarabat como ejemplo. Se refirió al ámbito musical como si fuera el campo, afirmando que “ahora con la soja se igualó todo”. Y llegó a la creación del MUR, contando una reseña histórica de cómo y por qué se creó ese movimiento. “No se tiene que separar la política del rock”, sostuvo Cabra, y agregó que “la intención de este movimiento es la de organizarse, poner al rockero en el rol de trabajador y poder pelear contra el sistema para hacer/producir música más libremente e ir por la senda de la creatividad”.



Siguiendo con otras de las problemáticas, Dante Spinetta habló de la revolución musical por uno mismo y de utilizar los medios para decir cosas. Refiriéndose a la web, afirmó que para lograr la revolución “hay que estar dentro del sistema” y ”comunicar contenido”.

El turno de Mickael de Kapanga llegó y lo aprovechó para hablar de la ausencia del Estado y de cómo el músico muchas veces le saca las papas del horno. Jackie se arremanga y da pelea, pero el enemigo es más poderoso o, más bien, el Estado/enemigo nunca está. A modo de ejemplo, recordó las vacaciones pasadas cuando se realizó un concierto a beneficio de los damnificados en Salta, ante el desastre que dejó a parte de la población de Tartagal sin vivienda.

Retomando tópicos combativos, Cabra sostuvo que “la revolución no esta con Kirchner”. En ese momento, una persona del público se hizo escuchar: “No veo el problema de apoyar a Kirchner. Leonardo Favio es un gran artista –no lo digo por que sea mi padre– y es peronista, es el que más sabe de Perón”. Y agregó: “el arte es revolución, una canción de amor es revolución, un poema de Benedetti es revolución”. ¡Sí! Jackie tira sus patadas voladoras, cabecea, noquea al enemigo… y todo eso atado de manos a punto de ser tirado a una pileta con ácido.



¡No! Nada de esto sucedió. Lamentablemente Jackie no le revoleó una silla a nadie, no hubo piñas ni trompadas. Lo interesante se esfumó en un segundo al irse el hijo de Leonardo Favio, Nicolás, mientras Cabra le insistía que se quede mientras refutaba su pensamiento: “La revolución es tomar el poder, con un poema de Benedetti no tomás el poder”. Jackie ganó una batalla. El enemigo se rindió.

La voz de Pablo “Huevo” Wehbe de Aztecas Tupro se escuchó cuando comenzó a contarnos la situación en la que se encuentran hoy las bandas. “Se cortó la comunicación con el público”, afirmó. “Luego de Cromañón se dieron varias situaciones desfavorables para el ámbito musical, una de ellas es la falta de lugares”, continuó exponiendo Huevo. El enemigo bloqueó al Sr. Chan. “Pasamos de tocar en lugares con agua en los pies y paredes electrificadas a no tener lugares habilitados”, explicó. Llamó a politizar y a exigirle al Estado ausente lugares para poder comunicar, expresarse.



Siguiendo con esta temática, Federico Vieytes de Tumba La Tá, habló de apostar a los movimientos revolucionarios y de realizar producciones independientes. Jaque mate para el Estado y el monopolio musical, Jackie Chan tiene otra batalla ganada. Recordando aquel 7 de octubre del 2007 en Plaza de Mayo, una fecha importantísima en la que se festejaba el 40º aniversario de la muerte del Che Guevara, el MUR organizó un festival independiente ante 40.000 personas, sin seguridad… y sin ningún incidente.

Con algunas batallas ganadas y otras perdidas, Jackie se retiró y la charla fue llegando a su fin. Interesante: no hubo peleas como a Chan y a mí nos gustan. Sin embargo, escuchamos la opinión de varios laburantes de la música. Y pudimos ser parte de un espacio de reflexión cultural carente en la sociedad actual. En fin, a Chan y a mí nos gustan los finales felices.

Fotos: Noelia Navaro


Noelia Navaro
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